Perención

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Ver También: Prescripción (Materia Civil y Penal), De reclamaciones Subjúdice Sentencias, Plazo para Pronunciarlas

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Jurisprudencia

De Sentencias en Defecto

La perención de una sentencia en defecto se calcula a partir del pronunciamiento de la misma (no de su notificación), excepto: a) cuando la ejecución es imposible, b) cuando el perdidoso ha asentido a la sentencia y c) cuando hay una oposición, aunque después sea declarada irregular.[1] [2]

Una sentencia dictada en defecto y no ejecutada dentro de los 6 meses (Artículo 156 Código Procedimiento Civil) no sirve de prueba de la relación contractual en que se basó.[3]

De la combinación de los Artículos 156 y 159 Código Procedimiento Civil, en los casos de embargo ejecutivo practicado sobre la base de una sentencia contra un demandado que no constituye abogado, la sentencia debe ser ejecutada en el plazo de 6 meses, so pena de quedar sin efecto. Para escapar a esta sanción, que tiene el carácter de una perención especial, el embargante debe no sólo practicar el embargo dentro del plazo ya expresado, sino realizar la venta de los efectos embargados en un día de ese plazo que debe fijarse en el acta de embargo, pues si la venta no subsigue al embargo dentro del plazo de 6 meses o en el plazo menor que resulte del día fijado para la venta en el acta de embargo, los efectos embargados pueden quedar depreciados, con perjuicio de ambas partes.[4]

La perención de seis meses (Artículo 156 Código Procedimiento Civil) puede ser impedida por un recurso de oposición o por una apelación, ya que ésta suspende la ejecución de la sentencia apelada según el Artículo 457 Código Procedimiento Civil.[5]

En octubre de 1971, la Cámara Civil y Comercial dictó sentencia en defecto contra la compañía aseguradora y la parte civilmente responsable. En junio de 1973 fue notificada esta sentencia por alguacil comisionado. Sobre recurso de dichas partes, la Corte de Apelación declaró caduca la sentencia en base al Artículo 156 Código Procedimiento Civil. Si bien, en principio, toda sentencia por incomparecencia debe ser ejecutada dentro de los seis meses de su pronunciamiento, sin embargo, esta prescripción no es aplicable a las sentencias en defecto no susceptibles de oposición, porque estos fallos son reputados contradictorios.[6]

Las sentencias de los juzgados de trabajo son contradictorias (Artículo 60 de Ley 637 sobre Contratos de Trabajo), comparezca o no la parte demandada. Por ende no son susceptibles de la perención de 3 años y sólo puede ser afectada por la prescripción de 20 años.[7]

De 3 años (Artículo 397 Código Procedimiento Civil)

Los Artículos 397 a 401 del Código Procedimiento Civil no son aplicables a la jurisdicción de tierras, porque la iniciativa del procedimiento para citaciones y notificaciones corresponde al propio tribunal.[8]

La parte intimante en apelación es parte demandante en esa instancia, aún cuando fue parte demandada en primera instancia. Por eso, siendo facultad exclusiva del demandado solicitar la perención de la instancia, carece la intimante de calidad para pedirla, ni aún en caso de haberse formulado un recurso de oposición que no invierte la situación procesal de las partes.[9] [10]

La inacción del demandante después que el asunto está en estado de recibir fallo no da lugar a la perención, pues no constituye negligencia en impulsar el proceso.[11] [12]

El plazo de tres años de la perención se prorroga en seis meses sólo en los casos de interrupción de la instancia (Artículo 397 Código Procedimiento Civil), lo cual sólo tiene lugar en los casos de muerte y constitución de nuevo abogado en el curso de una instancia. Pero cuando la Suprema Corta Justicia. reenvía un asunto a otra Corte, no se produce interrupción de la instancia, sino inicio de una instancia nueva, por lo cual, aún cuando se constituya a otro abogado ante la Corte de envío, el plazo de tres años de la perención no se prorroga.[13]

Cuando el demandado ha sido admitido en cualquier medida de instrucción de su interés y no ha procedido a realizarla, conserva, a pesar de su actitud, el derecho a pedir la perención.[14]

Es al demandado a quien corresponde pedir la perención, en apelación es el intimado quien representa el papel de demandado y quien tiene el derecho de invocar la perención aun si fue demandante en primera instancia. El interviniente tampoco tiene calidad de demandado.[15]

La F. no se enteró de la existencia de la sentencia de casación que la favorecía y dejó transcurrir tres años sin realizar ningún acto de procedimiento. Prospera la demanda en perención.[16]

La perención se solicitó exactamente tres años después de la fecha de la sentencia que ordenó la comunicación de documentos. La solicitud fue oportuna. El hecho de que el Juez haya dado 15 días a cada parte para comunicar sus documentos no significa que los tres años se cuentan a partir del vencimiento de estos plazos. Al hablar la ley de cesación de los procedimientos, quiere decir el último acto que concretiza el procedimiento.[17]

La demandada F fue condenada a pagar una indemnización por el Tribunal Primera Instancia a favor de O. La Corte de Ap. revocó esta sentencia. La Suprema Corte de Justicia casó la sentencia de apelación. En la Corte de reenvío, ante la inactividad procesal de F, O solicitó y obtuvo la perención. F elevó contra esa sentencia recurso de casación, pero su recurso fue rechazado. Con esto se extinguió el procedimiento. Según el Artículo 469 del Código Procedimiento Civil la sentencia de Primera Instancia recobra su vigencia y O puede realizar los actos de ejecución que estime convenientes.[18] [19]

A obtuvo sentencia en defecto contra B, por haberse producido la muerte de la hija de A en un accidente con un tractor propiedad de B, pero A no notificó esta sentencia en el plazo de seis meses después de su pronunciamiento. Luego de transcurridos 3 años después del accidente, A hizo un nuevo emplazamiento (Artículo 156, in fine, del Código Procedimiento Civil). B sostuvo que la acción estaba prescrita. La perención incurrida en caso de falta de notificación de la sentencia no afecta sino a esta última y no a los actos de procedimiento anteriores, los cuales subsisten. Al renovarse el emplazamiento, el procedimiento podía ser continuado y la demanda así intentada prescribe a los 20 años.[20]

Cuando transcurren más de tres años desde la última audiencia en grado de apelación, es ante esa jurisdicción que se debe iniciar la demanda en perención. En materia laboral no se requiere el ministerio de abogado, ni tiene que ser realizada mediante acto de abogado a abogado, sino por acto entre las partes. La sentencia de primer grado se mantiene inalterable, pues el efecto de la perención es hacerla escapar de la facultad de la Corte de revocarla.[21] [22]

La perención prevista por el Artículo 397 del Código Procedimiento Civil no opera de pleno derecho ni puede ser invocada de oficio por el Juez; debe ser demandada por la parte interesada.[23]

La perención en grado de apelación tiene por efecto mantener la vigencia de la sentencia apelada; pero sería trastornador e injusto casar la sentencia de la Corte a qua que luego de pronunciar la perención confirma dicha sentencia, por ser un error que no tiene verdadera influencia sobre el dispositivo si el fallo se anulara.[24] [25] [26]

La perención opera contra la instancia de apelación y no contra la sentencia de envío de la Suprema Corte de Justicia.[27] [28]

Como esta perención no extingue la acción sino el procedimiento, nada obsta que ella pueda ser demandada por el demandante original, siempre que éste ostente el rol de recurrido en grado de apelación.[29] [30]

Estado

Las instituciones autónomas del Estado pueden ser objeto de declaraciones de perención.[31]

Interrupción

Es incuestionable que, si hubiese habido negociaciones serias con fines de transacción, se hubiese interrumpido el curso de la perención. Pero las tentativas de transacción en Primera Instancia no producen este efecto, después de abandonadas, sobre la perención en grado de apelación producida por la inactividad procesal del apelante.[32]

En principio, la fijación de una audiencia hecha a solicitud de un litigante interrumpe la perención de la instancia, pero dicha fijación pierde su eficacia si el tribunal cancela el rol de oficio, no habiendo comparecido ninguna de las partes.[33]

La circunstancia de que el Juez dicte una sentencia y por medio de ella fije de oficio una audiencia no constituye un acto interruptivo del plazo de perención, ya que la acción que la Ley exige en el curso de un proceso para que éste no perima es la acción de las partes, no la acción del Juez.[34]

Doctrina

  • FERNÁNDEZ P., Bernardo. No debe pronunciarse la perención de la instancia cuando la causa se encuentra en estado de ser fallada. En: Cuadernos Jurídicos, 1(10): 15-18. Santo Domingo: noviembre de 1977.
  • RIZIK C., Roberto. Naturaleza especial de la perención prevista en la ley sobre procedimiento de casación. En: Cuadernos Jurídicos, 4(46): 37-45. Santo Domingo: noviembre de 1980.
  • VÍLCHEZ G., Luis. En materia laboral no se aplica la perención del artículo 156 C.P.C. En: Cuadernos Jurídicos, 6(71): 24-25. Santo Domingo: diciembre de 1982.
  • RIZIK C., Roberto. Naturaleza especial de la perención preventiva en la ley sobre procedimiento de casación. En: Jurisciencia, 1(6): 36-50. Santo Domingo: enero-mayo de 1987.
  • ROMERO C., Pedro. Perención de instancia en el proceso civil. En: Gaceta Judicial, 2(29): 33. Santo Domingo: Editora Judicial, S.A. 26 de marzo al 9 de abril de 1998.

Referencia

  1. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 710. Año 163º
  2. reproducido en Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 722. Año XVº
  3. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 743. Año 2617º
  4. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 775. Año 1118º
  5. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 791. Año 1834º
  6. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 838. Año 2080º
  7. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 973. Año 1771º
  8. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 715. Año 1162º
  9. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 769. Año 3249º
  10. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 1063. Año 184º
  11. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 774. Año 782º
  12. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 908. Año 950º
  13. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 841. Año 1788º
  14. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 868. Año 691º
  15. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 920. Año 1353º
  16. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 937. Año 1705º
  17. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 955. Año 639º
  18. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 982. Año 1128º,1134º
  19. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 1063. Año 184º
  20. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 984. Año 1306º
  21. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 1057. Año 324º
  22. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 1064. Año 732º
  23. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 1063. Año 82º
  24. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 1063. Año 184º
  25. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 1064. Año 80º
  26. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 1065. Año 25º
  27. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 1064. Año 80º
  28. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 1065. Año 24º
  29. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 1064. Año 80º
  30. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 1065. Año 25º
  31. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 855. Año 254º
  32. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 755. Año 3266º
  33. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 823. Año 1047º
  34. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 855. Año 255º

Bibliográfica

  • HEADRICK, William C. Compendio Jurídico Dominicano: Jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia durante el período 1970-1998 e índice de la legislación vigente en la República Dominicana. 2 ed. Santo Domingo: Editora Taller, 2000. 503p

--Escuela Nacional de la Judicatura/Aneudy B. Leyba 08:58 27 ago 2009 (MST)


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